- Accidentes de tráfico
- Lesiones relacionadas con el trabajo
- Lesiones deportivas
- Dolor en las cervicales
- Dolor de Espalda
- Dolores de cabeza
- Ciática
- Artritis
- Entumecimiento
- Nervios Pinchados
- Lesiones de disco
La quiropráctica es una profesión del área de la salud que se encarga del diagnóstico, del tratamiento y de la prevención de problemas del sistema neuro-músculo-esquelético, o sea, el tratamiento de problemas con las articulaciones, los músculos, los tendones, los nervios y otras estructuras, así como también sus efectos sobre la salud en general.
El quiropráctico es el único doctor que recibe capacitación especial para tratar problemas relacionados con la columna vertebral y asociados a los nervios. Su tratamiento se basa en una terapia natural completa. A diferencia de la mayoría de los doctores, el quiropráctico no usa ningún tipo de medicación ni cirugía para ayudar en la recuperación de sus pacientes. A través de un rayo X, puede detectar problemas tales como una desalineación de los huesos del cuello y de la columna vertebral, que pueden causar profundo dolor y tensión muscular. Esta desalineación es, muchas veces, resultado de un accidente automovilístico., una lesión relacionada con el trabajo, mala postura o incluso ejercicio físico inapropiado, el levantamiento de cargas pesadas o dormir en una posición inadecuada.
Personas de todas las edades se pueden beneficiar del tratamiento quiropráctico, desde recién nacidos hasta ancianos. El tratamiento, sin embargo, se personaliza según la necesidad de cada paciente, y se utilizan técnicas específicas para cada grupo de edad.
Dolor lumbar
Dolor cervical
Ciática
Lesiones de disco
Dolores de cabeza
Tensión muscular
Problema en las articulaciones
Nervios pinzados, etc…
Las actividades comunes de nuestro día a día, los movimientos repetitivos y la mala postura pueden hacer que las articulaciones de nuestro cuerpo, principalmente las de la columna vertebral, pierdan su alineación o movimiento normal. A esto se le llama disfunción o subluxación vertebral. Con el paso del tiempo, estas alteraciones pueden afectar los músculos de la vértebra y la función del nervio que sale de las vértebras.
El diagnóstico específico se realiza luego de una entrevista y mediante el examen clínico, que incluye análisis de la postura, pruebas ortopédicas y neurológicas junto con una cuidadosa palpación de las articulaciones, así como de otras estructuras afectadas. Si es necesario, se solicitarán exámenes suplementarios, tales como rayos X, tomografías computadas e imágenes por Resonancia Magnética. Esta información es fundamental para seleccionar el tratamiento apropiado.
El tratamiento tiene dos objetivos: corregir y prevenir problemas de las articulaciones. Luego del diagnóstico, se desarrolla un plan de tratamiento, específico para cada condición. Existen muchas técnicas que se utilizan para reestablecer el movimiento de las articulaciones. El ajuste, cuando es necesario, es muy específico e indoloro. Con ello, se observan una significativa reducción del dolor, relajación muscular, aumento de la movilidad y reestablecimiento de la función de las articulaciones.
La prevención es parte importante del tratamiento, y la actividad física frecuente es importante para aquellos que sufren de dolor y problemas en la espalda. Durante el tratamiento, se le enseñarán ejercicios específicos para la rehabilitación, así como también recibirá instrucciones sobre cómo corregir y mantener una buena postura.
El período de tiempo depende de varios factores, tales como la edad y el estilo de vida del paciente, así como también del tipo de problema. También cuentan otros factores, tales como la ocupación, la dieta, la actitud y la cooperación. Al comienzo, el tratamiento requiere visitas más frecuentes, que varían de una a tres veces a la semana durante las primeras semanas. A medida que se perciben mejorías en la condición, se reduce la frecuencia. Comúnmente, los tratamientos demoran entre uno y tres meses. El objetivo es que la rehabilitación tenga lugar con la mayor brevedad posible.
La quiropráctica comenzó en el año 1895, cuando el investigador Daniel David Palmer empezó a tratar personas mediante la manipulación de las manos, de allí el nombre actual de esta profesión. La quiropráctica se encuentra entre las tres mayores profesiones del área de la salud (Medicina, Quiropráctica y Odontología) en los Estados Unidos y Europa.